Cada día crece más la tendencia a creer que existen muchos caminos por los cuales se puede llegar a ser salvo y acceder al reino de los cielos. Esta es una doctrina muy peligrosa que cada día crece y crece más en el mundo.
Es entendible para el hombre que en nuestra naturaleza pecaminoso queramos obtener ese galardon del cielo por el medio que nosotros mismos quisieramos o inventaramos, algo así sería muy sencillo, pero la realidad es que nosotros no elegimos el camino sino que Dios mismo como nuestro creador lo ha dado. Más que una enseñanza equivocada es una completa herejía.






